domingo, 5 de abril de 2015

Regata Ruta de la Sal y su historia



Desde 1989 ANAM (Asociación de Navegantes de Altura Mediterráneas) organiza la regata deportiva de la La Ruta de la Sal con salida del puerto barcelonés Ginesta hasta las islas Pitiusas. En conmemoración a la gesta de un grupo navegantes en 1846 para llevar sal a Barcelona.

En su primera edición cuenta con 36 embarcaciones inscritas, en la edición de 1990 dobla los participantes con 65 barcos. En 1991 se crea la versión Este con salida del Club Náutico de Dénia. Y en los últimos años las inscripciones llegan a 300 barcos con un total de 2000 regatistas.

La Ruta de la Sal es la regata de altura con mayor participación que se celebra en el Mediterráneo. Su inicio coincide con el Jueves Santo.

Este evento es uno de los más solicitados por nuestros aventureros. Si quieres vivir una aventura de verdad y sentir la emociones de los primeros navegantes que la realizaron, no dudes en contactar con nosotros en el teléfono 616 022 981 o enviando un correo a través de nuestra Web.

La historia de la Regata de la Ruta de La Sal






Nos tenemos que retrotraer a 1846 inicio de la segunda guerra carlista, también llamada "La revuelta de los Madrugadores". Isabel II se niega a contraer matrimonio con Carlos Luis de Borbón, pretendiente apoyado por los carlistas y sectores moderados de la reina. Se aprueban reformas impopulares como el impuesto de consumos y la introducción de un sistema de propiedad liberal que entraba en contradicción con los usos comunales de la tierra, además introducen el sistema de reclutamiento de quintas, que obligaban a las familias de prescindir de manos útiles en el peor momento, ya que España sufre una crisis agraria e industrial, la cual golpea con más dureza a muchas comarcas de Cataluña, hasta el punto que los gobiernos de la época se ven obligados a enviar ayudas económicas para paliar el hambre de la zona.



Barcelona es asediada por guerrillas carlistas , la única ruta de abastecimiento que le quedaba a la ciudad condal era por mar y resultaba difícil fletar un buque. La sal, producto de primera necesidad, empieza a escasear y su precio no deja de subir. Entre otras cosas, la sal, se usa para la conservación de los alimentos, por lo que esta situación ponía en peligro a la población de esta ciudad.




Un conocido comerciante barcelonés Onofre Xifré Pauvila, y ante la situación descrita anteriormente tiene una brillante idea. Reúne a los más expertos navegantes de cabotaje y les propone un reto, traer sal desde Formentera, Daría una espléndida recompensa en oro para los primeros y para el resto tal vez no llegaría ni para pagar los salarios de la tripulación. Esta iniciativa fue bien acogida por los capitanes reunidos y un total de 13 navíos se escribieron en la que se conoce como la primera regata de la Ruta de la Sal.



Los barcos ya llevan varios días en Formentera, el tiempo necesario para introducir la carga a todos los participantes del reto. Y por fin llega el gran día, el inicio de la competición, el 24 de Mayo de 1.846,

Las reglas son claras, los capitanes esperarán en la cantina del puerto a ser recogidos por su chalupa correspondientes para llevarles a bordo, y estas no saldrán de los barcos hasta después de escuchar tres salvas.

Es asombroso observar a las trece tripulaciones trabajando a contra reloj, a la voz de los contramaestres de cada barco, unos indica el largado de velas mientras que otros ya están dando la voz de virar ancla.

El primero en salir es el Grabe de Marseille, con toda su mayor y foques izados cae por las popas de sus competidores y cuando está a punto de rebasar la última aparece el Isla del Aire de Mahón por su través de barlovento y navegando en popa, no se puede evitar la colisión el Grabe tuvo que volver a fondear para reparar los daños y esto acabo con toda esperanza de cumplir los plazos marcados por el empresario barcelonés.

Gracias a la envergadura el Isla del Aire no sufre desperfectos que hagan la necesidad de fondear por lo que continúa a todo trapo. Su perseguidor más inmediato La Santa Madonna Liberata de Napoli con un joven capitán, Paolo Spinelli, embarranca en el bajo "dels gorrinets" al intentar no ser rebasado por el tercero, el jebeque Jerba,




Los supervivientes del primer tramo arrumban hacia Freu Gran. Llegando a los Freus entre Ibiza y Formentera los capitanes toman la primera gran decisión de la travesía, por donde salvar la isla de Ibiza. Tienen dos opciones para elegir, la primera el camino Norte que es ocho millas más corto, pero tiene una ceñida hasta superar el islote de Tagomago. La segunda opción pasar por el NE de Ibiza y así en el canal de Mallorca alcanzar el mar libre. Algunos de los participantes deciden pasar por el NE mientras el Jerba y el bergantín Arrogante ponen rumbo a Tagomago seguidos de la goleta Cala Pregonda que intentando rebasar al Arrogante zozobra junto a su carga provocando algunos heridos.




En la derrota del Sur solo cabe destacar el incidente del Spina Veloce, que intentando no ser rebasado por el Esperanza del Mar, roza con el bajo La Bota haciéndole perder seis horas en el achique y calafateo. Más tarde el Esperanza del Mar por un golpe de mistral pierde el mastelerillo de trinquete y rifa  teniendo que fondear en Atmella de Mar perdiendo un día y ocho horas.

El empresario precursor de la competición Onofre Xifré tiene una finca en la playa de Cuelles, donde organiza una comida con más de cien invitados para ver pasar a los veleros y verificar las apuestas que han cruzado entre todos ellos. Los capitanes conocían de antemano la situación de la finca y lo que estaba pasando dentro de ella. Este hecho hace que el Grabe de Marseille que va primero, con ocho horas por delante de su inmediato seguidor el Halcón Maltes patroneado por el griego Andreas Potrus, se acerque a la costa para ser admirado por los invitados hasta quedarse varado en un banco de arena para posteriormente ayudado por las olas es arrastrado hasta la misma playa. 

La goleta Halcón Maltes llega en primer lugar al puerto de Garraf habiendo realizado la travesía en un día y ocho horas desde Formentera. Dos horas después arriba en el puerto el Jerba seguido más tarde por el cuarentón bergantín Arrogante y el cuarto barco que entra en el Garraf es el Spina Veloce. Según trascurre el día van llegando los demás barcos; Veloz Místico de Ibiza, Foux Rouge de Port Vendres, Modesta de Mataró, Fina de Sa Calobra de Soller, Esperanza del Mar de Tarragona y por último y fuera de tiempo Isla de Aire de Mahón.

Recordemos también a los barcos que por diferentes circunstancias tuvieron que retirarse; Santa Madonna Liberata de Nápoles, Cala Pregonda, Pailebote de Fornells y Grabe de Marseille de Marsella.






No hay comentarios:

Publicar un comentario